viernes, 21 de septiembre de 2007

ETICA Y GLOBALIZACION- EDGAR MORIN

TRANSCRIPCION DE LA CONFERENCIA PLENARIA
Edgar Morin
Estoy muy contento de estar aquí, a pesar de los graves y difíciles problemas en que se
encuentra Argentina, América Latina y el planeta también.
Al hablar de Etica y Globalización no podemos obviar la fuerte conexión que existe entre la
noción de desarrollo y la de globalización. Podemos considerar que el fenómeno de la
globalización es un producto ocasionado por la aventura histórica de los países llamados
"desarrollados" y que el proyecto de la globalización consiste en llevar a cabo un desarrollo
federalizado. Pero en primer lugar realizare la crítica ética de la noción misma de desarrollo
y después veremos si existe un camino para la integración ética.
Si consideramos la noción de desarrollo desde un punto de vista ético, debemos saber que
no existe ningún tratado ético posible si pensamos que el concepto de desarrollo tiene como
núcleo una noción ética y económica. Es un concepto que contiene en sí mismo, los
conceptos de utilitarismo y de cualidad. Qué significa ésto? Que si nos limitamos a este tipo
de visión, caeremos, en consecuencia, en la ignorancia de los rasgos no utilitarios de la vida
humana: amor, pasión, honor, ludismo, y de todas sus cualidades.
Digamos entonces que existe en el interior de la noción de desarrollo, la única visión del
hombre económico "hommo economicus", y no, la realidad del hombre complejo con todos
sus rasgos. En esta complejidad es donde coexiste el sentido del valor y de la calidad
poética de la vida. Pero ésto no basta.
Hay un carácter anti-ético en el concepto y en el movimiento histórico del desarrollo. Por
qué? Porque en las sociedades llamadas "desarrolladas" podemos ver la desintegración de
las solidaridades tradicionales de la gran familia, del barrio, de las comunidades y la
desaparición de las solidaridades concretas entre personas que no pueden ser reemplazadas
por las ayudas burocráticas y las solidaridades que necesitan dinero para comprarse.
Otro rasgo: las megalópolis - las grandes ciudades del desarrollo más adelantado- están en
estado de desintegración del tejido social; en la mentalidad de la gente y sobre todo en la
de los jóvenes, no existe la idea de sentido cívico como un super-ego de la sociedad común.
Otra razón: el desarrollo es al mismo tiempo, desarrollo del individualismo; algo muy bueno
ya que el individualismo significa autonomía individual, pero hay tambien desarrollo del
individualismo egocéntrico donde las agresividades individuales, el mercado, el provecho,
amplifican este egocentrismo con la sed permanente de más y más consumo lo que produce
una desintegración ética. Sabemos también de la desintegración de una de las virtudes
heredadas de civilizaciones antiguas y que se arraigo en las civilizaciones tradicionales: la
hospitalidad, la recepción del otro, del extranjero.
Finalmente, las especializaciones en todos los sectores económicos del trabajo y del
pensamiento también, encierran a los seres humanos en actividades fragmentadas, aisladas
y donde se pierde el sentido de la realidad común en la cual nosotros estamos incluidos. De
este modo el sentido de la responsabilidad para los otros y para su comunidad, también se
desintegra. No olvidemos, además que los motores del desarrollo en la ciencia, la técnica, la
economía, el provecho están sin ningún control ético. Y Washington desarrolló la idea –muy
útil y fundamental -, porque en los principios de la ciencia moderna occidental del siglo XVII
hay una autonomía total de la ciencia frente a la política, a la ética, a la religión, digamos a
la condición de desarrollo de la ciencia. Pero a mediados del siglo pasado, la ciencia
desarrolló un poder tan grande sobre la sociedad, y peligros tan gigantes o de destrucción
provenientes de la física nuclear o de la manipulación que pone en evidencia la falta de
1 Conferencia dictada en el marco del Seminario Internacional "Los Desafíos Eticos del Desarrollo", Buenos Aires, 5
y 6 de septiembre de 2002
2 Director Emérito del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia
regulación ética. De la misma manera, la técnica y la economía no tienen control ético y
éste es el problema de nuestro porvenir planetario.
Pensemos también que las civilizaciones llamadas desarrolladas se encuentran hoy día en
una profunda crisis, en una degradación de la calidad de vida, crisis económicas que no han
desaparecido, y crisis ética de la cual ya hablamos. Hay una resurrección de la pobreza en
los países ricos.
Además, desde el punto de vista económico podemos pensar que las crisis que se producen
en varios lugares del planeta no se pueden considerar cada una como una excepción, como
un accidente, cuando existe un problema critico fundamental en el modo económico del
mercado mundial sin regulación hoy día.
La tragedia de la Argentina no se puede considerar como una excepción, es un caso
adelantado y extremo de los peligros comunes para todos. Esto me recuerda que en los
años 50 y en la época en que no existía sanción demográfica en todos los países europeos
por aumento de los nacimientos, llegó súbitamente una caída demográfica en Berlín y para
muchos demógrafos era una cosa excepcional originada por la situación particular de Berlín,
pero era en realidad, el anuncio de la crisis demográfica que llego años más tarde a todos
los países de Europa. Entonces debemos pensar en todo esto y generar así la ética en
nuestra civilización, en nuestro desarrollo.
Podemos decir pues, que en el concepto de desarrollo sostenible hay un fondo ético. El
trasfondo ético viene de una preocupación, no únicamente para las otras sociedades y para
el planeta finalmente como lo indica Johanesburgo, sino también denota una preocupación
ética para generaciones futuras.
Hay un concepto ético introducido en la noción de desarrollo sostenible. Pero a mi entender,
esto no es suficiente. Pienso que se debe integrar los mejores rasgos del concepto de
desarrollo para una generación ética pero integrarla con un concepto más amplio, más
crítico, más generoso que podríamos llamar una política de civilización.
Ya hemos hablado de la decadencia, de la desintegración de las solidaridades, y también de
la desintegración del sentido de la responsabilidad. Pensemos ahora que solidaridad y
responsabilidad son las dos fuentes primeras de la ética, la otra es la comprensión del uno
hacia el otro. Y la resurrección ética necesita eliminar la idea cerrada de desarrollo; no basta
dulcificarla con el desarrollo sostenible e integrarla a una política de la civilización humana.
Estamos así, frente a un difícil y complejo problema : organizar la convergencia de las
diversas vías que lleven a la resurrección o al desarrollo de la ética. Es decir, en primer
lugar, debemos integrar lo mejor de la civilización occidental ( los derechos humanos del
hombre y la mujer, la democracia - una cosa que puede degenerarse y aun en estado
inconcluso-). Pero frente a esta idea de democracia está la idea de autonomía individual, de
eliminar lo peor, es decir la hegemonía del provecho, de una racionalidad abstracta.
Por otro lado, esta política de la civilización humana significa utilizar y fortalecer las
cualidades civiles del sur. Porque es evidente que si el norte demuestra su superioridad en
las cuestiones del cálculo, de la economía, de la técnica, de las armas, de todas estas cosas,
hay una pobreza humana en esta hegemonía porque las cualidades humanas fundamentales
están sumidas en una opresión. Entonces el sur tiene sus valores cuando hace una
resistencia a la hegemonía del provecho y del cálculo. Cuando el sur toma en serio, no
únicamente las cuestiones privadas individuales, sino la cuestión de todas las cualidades
que podemos encontrar en nuestra vida que es evidentemente lo que llamamos cualidad de
la vida. Se puede decir que en el mundo rico, la idea de hoy día es mejor. Entonces la idea
de Ivan Illitch, que hace treinta años llamo la convivialidad, es decir la posibilidad de
comunicaciones, de amistad, de relaciones buenas entre humanos . Y también las
actividades gratuitas de servicios, mutuales, la hospitalidad.
Es evidente que se necesita una política económica a varios niveles, al nivel de las naciones,
y las naciones es evidente que hay un papel para el estado luchar contra la pletoria
burocrática y luchar contra la corrupción. Muchos problemas en ese sentido, de la
administración que ilustro muy bien Michel Crozier, pero hay también un papel económico a
nivel continental como este continente que debe adelantar mas y todas esas conexiones y
cooperaciones para llegar a una confederación de los países de América Latina. Es evidente
que a nivel planetario, existe una necesidad de regulación, de control, de crear una
instancia, un poder con poderes capaces de hacer esta regulación y también la penalización
de la especulación. También se esta instalando en varias partes del mundo, la idea de la
economía plural y no únicamente la economía del provecho individual sino la economía de
las asociaciones, de las cooperativas. Esta idea que empezó a desarrollarse en América
Latina primero en Méjico, luego en Perú y ahora en otros países, la idea del comercio
equitativo, que necesita que los productores reciban un precio justo de los productos sin la
especulación y sin el parasitismo de los intermediarios, "los coyotes", porque ellos toman la
mayor parte del valor, del producto del café en Brasil o del cacao por ejemplo. La idea del
comercio equitativo que hoy existe es importante desarrollarla porque la idea de cuidar es
fundamentalmente una idea ética. Ayudar a la conjunción de la acción de los productores y
de los consumidores a través de esta equidad en los precios, y la calidad de los productos.
Tengamos en cuenta también dentro de esta idea de desarrollo sostenible, la idea de
salvaguardar el ambiente, una idea ética de solidaridad humana y planetaria en estrecha
relación con la biosfera.
Ayudemos la juventud a ayudar el mundo. La juventud se encuentra en la esperanza de una
cosa justa, debemos movilizar la juventud en eventos de solidaridad de país a país, de los
ricos sobre todo hacia las naciones pobres, y al mismo tiempo hacer olvidar la idea de
servicio militar obligatorio. Es una cosa histórica que se lleva a cabo en varios países pero
debemos desarrollar un servicio cívico nacional e internacional, y animar, estimular y
coordinar todas las fuerzas sociales de la generación y los esfuerzos individuales que existen
en todas las categorías sociales.
Entonces, para la regeneración ética se pueden combinar cuatro caminos que tienen cada
uno su valor ético. El primero es un camino de las reformas institucionales y sociales para el
desarrollo de la libertad, la igualdad y la fraternidad o solidaridad. Hay el camino de la
reforma educacional, uno de los mas importantes, y me parece muy bueno que haya un
panel de discusión sobre esta cuestión. Pero yo quiero decir que sobre esta cuestión
educacional, la reforma educativa debe comportar una cosa que falta en todos los sistemas
educativos y es enseñar la comprensión humana. Que la comprensión humana no es
solamente una cuestión objetiva que solo alcanza saber que una persona tiene un metro
setenta de altura, un peso determinado, no. Es una cosa mas compleja en donde se deben
entender las razones del individuo, el por que de sus actos, y dicha compresión humana es
muy difícil y necesita entonces de una larga enseñanza a partir de las primeras clases y que
es de una necesidad fundamental como podemos adelantar en las relaciones humanas es
decir la ética entre nosotros y también entre hermanos, padres, hijos, extranjeros. Y pienso
también en el camino de un pensamiento complejo. Cuando se tiene una visión global y no
como hoy realiza la educación que corta en pedacitos los varios componentes del saber,
cuando ve la relación de todos con todo, es entonces cuando se ve la solidaridad que existe
en los campos del conocimiento y esto es una ayuda para entender la solidaridad humana.
Porque la persona que se encuentra encerrada en su oficio sin conocer lo que les pasa a
otros, no puede entender de su solidaridad hacia los otros. Hay también una ética
fundamental que significa (la palabra ética como sinónimo de hacer el bien no sirve para
nada,) es el ejemplo personal lo que sirve pero hay una cosa de enseñanza que viene del
complejo sentido de la identidad humana. La identidad humana es un concepto individual
pero que forma parte de una sociedad, y formamos parte también de la especie humana. Y
no estamos separados en un 33 % individual, otro tanto social y otro tanto biológico, no.
Cada uno de esos aspectos esta incluido en los otros. Nosotros no estamos únicamente
incluidos en la sociedad, la sociedad con su lenguaje, sus normas esta incluida en las
mentes de los individuos. De la misma manera no estamos únicamente incluidos en una
especie porque se continua la especie, en el sistema de reproducción, por ejemplo es
necesario que dos individuos hagan el amor y la producción de los niños entonces hay una
relación muy fuerte entre los tres aspectos, en esta especie de trinidad humana por así
llamarlo. Esto significa que hay tres direcciones de la ética: una ética para uno, para su
honor para admirarse uno mismo, una ética para la sociedad que se necesita sobre todo en
las sociedades democráticas donde hay un poder de control de los ciudadanos y una ética
para la humanidad que hoy en día ha tomado una significación concreta puesto que allí esta
en juego el destino de todos los humanos. Todo esto en resumen es para hablar del camino
de la reforma educacional, de gran importancia, pero debemos reeducar a los educadores.
El tercer camino es el de la reforma de vida. A finales del siglo XIX en Alemania, un gran
momento de industrialización extraordiaria se creo un movimiento llamado lebensreform
para escapar de los peores aspectos de este desarrollo industrial, económico. Y algunos se
fueron a un lugar en la Suiza italiana que se llama Monte Verita, y allí trataron en grupos la
idea de buscar una mejor calidad de vida, ver la importancia de la belleza, de la estética y
también de la belleza de los cuerpos, la danza y demás, la convivencia, la relación con la
naturaleza, y la comunidad. Digamos que esto fue la vanguardia de lo que hoy dia vemos
buscar en todas las sociedades: la reforma de vida.
Y además luchar contra la tendencia del egocentrismo. Es como si nosotros tuviéramos un
doble programa en la mente: un programa egoísta, egocéntrico y otro altruista que nos
habla de hacer cosas para los otros, para la familia, para la patria, para la comunidad.
Nuestra civilización desarrolla el programa egocéntrico y el programa altruista es menos
desarrollado y es esto lo que debemos cambiar y combinar con la reforma personal. Hay
mucha gente también en el occidente desarrollado, que entiende que hay un vacío, un
malestar interno y a esto se debe el éxito del budimo zen, del budismo tibetano, todos los
modos posibles que puedan dar una nueva y buena relación de un individuo consigo mismo.
Todos estos caminos existen pero sin comunicación los unos con los otros. Si hablo de
civilización humana, es decir no únicamente integrando los rasgos buenos e importantes del
mundo occidental y de lo que permite desarrollar la ética que es la racionalidad autocrítica.
Esta racionalidad autocrítica tuvo lugar en el peor momento de la historia de expansión, de
la dominación occidental, de la conquista de las Américas y fueron dos personas: Bartolomé
de las Casas que decía que los indígenas americanos tenían un alma y eran tan humanos
como nosotros y Montaigne que decía que cada civilización tenia sus valores y que no
existía únicamente le valor del mundo occidental. Y pienso que ahora se necesita para la
civilización humana un dialogo de las civilizaciones.
Bien, estamos en los preliminares de los preliminares de una nueva aventura pero, me
parece a mi que no debemos permanecer en el mismo camino. Y por esta razón pienso que
también la idea de desarrollo sostenible no basta porque se queda en el mismo camino. Es
el camino lo que debemos cambiar. La nave, el planeta debe cambiar de vía, debe cambiar
de dirección. Y esto es una tarea muy difícil pero muy necesaria para la salvación contra la
amenaza del desastre, para la salvación de la humanidad y en particular del continente
latinoamericano que personalmente quiero tanto.
Fuente: Iniciativa Interamericana de Capital Social, Etica y Desarrollo. Banco Interamericano de Desarrollo,
www.iadb.org/etica